Los Origenes de la Acupuntura y el descubrimiento de sus Puntos

Los orígenes de la acupuntura es un tema desconocido por la mayoría de escuelas de Acupuntura. En los libros de texto de Acupuntura o Medicina Tradicional China que hablan de este tema tan sólo se menciona de pasada y superficialmente, y sin aportar pruebas o argumentos que lo esclarezcan demasiado, aunque la verdad es que la mayoría no le dedican ni siquiera unas líneas. Desde un punto de vista práctico puede parecer, a priori, que no sea algo necesario a tener en cuenta, y menos aún si se considera que la Acupuntura es algo que se aprenda memorizando una serie de datos y a través de una ardua práctica de inserción de agujas en puntos concretos del cuerpo. En este articulo queremos introducir algunas cuestiones referentes a los orígenes de la Acupuntura y resumir la hipótesis, que apoyada por documentos históricos y pruebas arqueológicas halladas a lo largo de las últimas décadas, demuestra que la Acupuntura no se desarrolló de forma progresiva desde tiempos inmemoriales evolucionando a partir de practicas terapéuticas rudimentarias, sino que más bien apareció gracias a la capacidad de síntesis y comprensión holística que los antiguos Taoísta tenían de la naturaleza1, y que por lo tanto sus orígenes no se remontan a más de 2.300 años. Dicha hipótesis, podemos encontrarla ampliamente desarrollada y explicada en una de las obras más importantes del Dr. Bai Xinhua: “Acupunture, Visible Holism”. Publicada por primera vez en inglés el año 2001, y traducida y publicada al castellano nueve años más tarde como “Acupuntura, el Holismo Visible”. 

La teoría más comúnmente aceptada acerca de los orígenes de la Acupuntura afirma que esta nació como resultado de la experiencia diaria en la Era Neolítica (aprox. 8.000-3.500 a.C.) a través de una serie de accidentes fortuitos y repetición empírica, y que a partir de aquí se desarrolló la teoría de que dañando cierta parte del cuerpo se podía aliviar e incluso curar la enfermedad preexistente localizada en la misma zona o en otra. Si esta teoría fuese correcta, los registros históricos de más de 4.000 años de historia de China estarían llenos de relatos acerca del descubrimiento de los diferentes puntos de Acupuntura y de sus propiedades. Sin embargo, parece ser que tan sólo existen dos documentos que relaten el descubrimiento de puntos de Acupuntura (tal y como los conocemos hoy en día). Concretamente estos conciernen a la descripción de cómo se descubrió el punto H1-Dadun y Yintang (extra), respectivamente, y en realidad, ambos relatos apuntan a cómo se descubrió la técnica del sangrado más que la de la Acupuntura2. Además, siendo la técnica del sangrado una practica médica común en muchas culturas de la antigüedad en ninguna parte evolucionó hacia un sistema detallado y completo comparable al de la Acupuntura. Esto nos indica que las repetidas experiencias de traumas accidentales no pueden considerarse como un factor determinante del origen de la Acupuntura, ya que sino esta hubiese podido aparecen en cualquier parte del Mundo y no tan solo en la Antigua China.

La teoría de los orígenes neolíticos de la Acupuntura empezó a cuestionarse de nuevo en el ámbito académico chino a raíz de los hallazgos arqueológicos de Mawangdui (Provincia de Hunan, China). Catorce documentos médicos conocidos cómo Las Antiguas Reliquias Médicas de Mawangdui proporcionaron toda una serie de pruebas que indicaban que el hallazgo de los meridianos precedió a la aparición de la Acupuntura. A partir de aquí, y de un exhaustivo estudio comparativo entre los textos clásicos de Acupuntura ya conocidos, principalmente el Neijing y el Clásico de las Salas Luminosas, y junto con la información que proporcionaban diferentes textos clásicos de otras ciencias naturales y sociales, tales como los Registros Históricos de Sima Qian, se formula la hipótesis de que la Acupuntura nace en la época de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.) madurando rápidamente durante la Dinastía Han Occidental (206 a.C.- 24 d.C.), y no en la Era Neolítica (aprox. 8.000-3.500 a.C.) desarrollándose de forma progresiva durante miles de años3. Por lo tanto, hay que considerar que no se hubieran podido identificar los puntos de acupuntura sin la identificación previa de los meridianos. De este modo, la idea de que los meridianos se habían descrito a partir de la unión de puntos que presentaban funciones o características parecidas empezó a descartarse. Según los textos mencionados anteriormente, y especialmente el Neijing, el descubrimiento de los puntos se basa en la observación y palpación del recorrido de los meridianos. Cuando el cuerpo pierde su equilibrio los meridianos presentan signos de inflamación, aumento de la sensibilidad, endurecimiento, y cambios de coloración cutánea en los puntos, o cerca de estos, que hoy conocemos como los puntos de Acupuntura. La observación y palpación de los meridianos para poder localizar exactamente los puntos concretos donde insertar las agujas no tan solo facilitó la localización de los puntos de Acupuntura sino que además proporcionó una valiosa herramienta de diagnóstico, el diagnóstico a través de los meridianos y sus puntos. Por lo tanto, el descubrimiento de los puntos de Acupuntura es el resultado directo de la práctica misma de la Acupuntura.

Esta nueva hipótesis de los orígenes de la Acupuntura y del descubrimiento de sus puntos se fundamenta principalmente en la comprensión holística del hombre y la naturaleza, en la que los meridianos del cuerpo se comparan con los ríos de la tierra, transportando el qi y la sangre que nutre los tejidos, de la misma manera que el agua de los ríos va fertilizando la tierra a su paso. Por lo tanto, el bloqueo en estos “ríos energéticos” del cuerpo que llamamos meridianos actúa como una presa evitando el libre flujo de qi y sangre y haciendo retroceder el flujo hacia otros canales. La inserción de agujas en puntos concretos del cuerpo reestablece el libre flujo de qi y sangre desbloqueando los canales, de la misma manera que al drenar los ríos en las partes bajas de sus cursos se evita que el depósito de sedimentos provoque inundaciones, facilitando de este modo que el agua circule de forma fluida hacia el mar. Toda esta terminología fluvial, utilizada desde que la Acupuntura aparece como un sistema completo de curación a principios de la Dinastía Han Occidental (206 a.C.- 24 d.C.), no se utiliza simplemente por sus sugerentes imágenes, sino que más bien comporta todo un conjunto de analogías que muestran la comprensión que los Antiguos Chinos tenían de las correspondencias entre el hombre y la naturaleza, los meridianos y los ríos, y las patologías y las inundaciones. Comprensión que parece haberse perdido no tan sólo en el ámbito de la práctica medica, y con mayor gravedad en el de la práctica médica tradicional, sino en cualquier otro ámbito de actividad humana.